|
FALSO SONETO
Con un "ya para qué", me doy la vuelta sin siquiera mirarte nuevamente en busca de la puerta de la huída hacia el portal umbrío de la muerte.
"Ya para qué", musita en mis adentros un caos de carnaval y mascaritas un cortejo sin muerto precedente, un auditorio sin su violinista
un artista genial sin escenario planta su estampa en medio de la calle recita a Shakespeare (con o sin reparo)
a los fantasmas de los cines de Lavalle. Y yo me voy detrás de los espectros sin "para qué", sin Dios y sin amparo.
|